sábado, 23 de marzo de 2013

Mumford & Sons (y Deap Vally) - Palacio de Vistalegre (21-03-2013)

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Hoy os pongo la crónica del concierto al que he ido, en este caso fue el de las folkstar Mumford & Sons. 

Pero antes de hablar de la música quiero hacer un inciso sobre la organización del concierto (parece que Vistalegre se va a caracterizar tanto por su mala acústica como por su penosa gestión de la seguridad)... Llegamos a las 20h y en esas horas ya empezaban los "robocop" de seguridad a dar por saco con malos modos y gritos obligándonos a buscar el final de una cola que parecía no tener fin... (pues nosotros nos colamos... f*ck the system jajajaja) posteriormente me he enterado que retuvieron a decenas de personas en el hall del palacio sin poder entrar en pista por "motivos de seguridad..." hasta que los Mumford ya estaban en su segunda canción. Flipante y penoso, sobre todo tras hacerte pagar 40 euros....



Pero bueno, yo he venido aquí a hablar de música, y mejor empezamos por el principio, ya que gracias a que pude escaparme pronto del trabajo tuve la oportunidad de ver a los teloneros que precedían al número grande. 

Bueno, al primero de ellos, no le vi mucho, pero tampoco lo lamento mucho, el bajista de Keane (grupo que me da pereza desde su Hope & Fears) dio un espectáculo algo pobre, no tenía carisma ni talento para  llenar el escenario y daba un poco de penica verle tan solo ahí plantado, aunque reconozco que lo vi muy poco ya que primero estuve seleccionando un buen asiento y después me fui a comprar unas pizzas (malas como ellas solas) porque estaba hambriento.

Después de un rato de descanso y preparación del escenario venían las californianas Deap Vally, a las cuales tenía muchísimas ganas de ver en directo (sinceramente compré las entradas con más ganas de verlas a ellas que a Mumford y cía). Ya he hablado de Deap Vally en el blog, y quería comprobar in situ si tenían la misma fuerza y "suciedad" que en estudio.


Pues ahora que las he visto en directo tengo que decir que aunque es increíble como dos chicas solas llenan un escenario (con solo dos mitades de corazones como atrezzo) y pueden crear el ruido que hacen estos dos angelitos, sinceramente pierden mucho en vivo, sobre todo se nota que la guitarra tiene mucha postproducción ochentera añadida. Las colaboraciones de los Sons de los Mumford también era prescindibles pero tampoco molestaban, el banjo no sonó en ningún momento, el organista no hizo mucho y el bajista aportó un poco más, pero la guitarra distorsionada de Lindsey inundaba cualquier sonido que pasara cerca.

Conclusión de Deap Vally: Muchas distorsión, carisma y garra aunque su sonido en directo pierde respecto al de estudio.

Con puntualidad inglesa entraron Mumford y sus "hijos", con media pista llena por culpa de la ya comentada patética seguridad y la consiguiente perplejidad por parte de la gente de la grada y la gente retenida en el hall.



A grandes rasgos puedo decir que para estar en el Palacio de Vistalegre (el peor recinto de conciertos de Madrid acústicamente hablando) el cuarteto sonó muy bien, es verdad que quizás no se percibió la complejidad técnica e instrumental del "folk de estadio" del Grupo por culpa de ecos y desajuste de volúmenes.Tengo que resaltar es que los Mumford tienen un directo arrollador y un talento que por desgracia creo que no fue percibido como es debido por los miles de personas que abarrotaban el concierto, cegadas por el puntito comercial y festivo que tiene su música (un claro ejemplo de esto fue la fría reacción del público tras el espectacular cover que se marcaron del clásico de Marvin Gaye "Don't Do it" junto con Deap Vally, mientras yo intentaba cerrar la boca después del espectáculazo que nos regalaron, la gente aplaudía a desgana, sobre todo comparado con la algarabía tras los hits "40principaleros" de la banda.)



Instrumentalmente hablando son una pasada, tocan multitud de instrumentos (cosa que se agradece, en este país dónde se alaba la "música" enlatada") se rotaron a la batería, tocaron el banjo, contrabajo, órgano, piano, bajo, lap steel, violín, trombón, trompeta, acordeón, mandolina, maracas, panderetas, guitarra eléctrica... pero a mi particularmente me gusto una de las cosas más sencillas, pero más efectivas, la percusión de pie que toca Mumford mientras toca la guitarra.

Tengo que resaltar también el talento de los músicos que acompañan al cuarteto: un trio de viento bastante resultón, un batería y un señor que lo mismo le daba al violin como a las maracas (soy fan declarado de ese hombre).



Probablemente, en la Riviera (dónde estaba planificado el concierto en un inicio) o en un local con mejor acústica, todo el mundo estaría flipando y alabando la complejidad de las composiciones de estos chicos, pero yo me quedo con el buen gusto que me dejaron en la boca y con el impresionante directo que tienen.



Tengo que reconoceros que los discos de Mumford no me convencían... demasiado lentos y repetitivos, pero en directo ganan mucho, en este caso pasó justo lo contrario que con Deap Vally, ganan mucho en vivo.


Conclusión de Mumford & Sons: Talento puro, tanto que incluso hubo momentos en los que me extrañaba seriamente como un grupo así era tan mainstream y seguido por tanto quinceañero... ojalá haya alguna pequeña esperanza musical en España! Ojala...

Y aunque me repateaba mucho cuando Mumford recurría al manido tópico de "España fieshta"... reconozco que yo me lo pasé como si hubiera estado en una fiesta desde el principio.
Chapó por ellos.

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